ÁLABE
Por: Jorge Mejía Toro
POCO A POCO
de un modo que se difumina
en la luz de los días
la va volviendo
desconocida
para él
para ella misma
*
SUEÑA
que una corona de oro
ciñe su frente
La cabeza se le cae
del sueño
*
LA FLOR
que beba de sus labios
no le atraiga
vuelo de néctar
nunca el cuenco
de su paladar comprueba
asco de mendigo
La copa
que aflore de su boca
vacía vuelva
de la ebriedad de palabras
nunca el cerco
de sus dientes contiene
mutismo de oprimido
*
LOS LLAMAN antiguos
Les reprochan que no supieran
lo que no sabían
Como si no hubieras sabido
-cuando el porvenir apenas existía-
lo que ahora no se sabe
*
REGRESA a su tierra natal
a su lengua materna
Viene en la barca del sueño
el insomnio le da la bienvenida
En una tumba que no existe
se acuesta en posición fetal
Una lápida ilegible le enseña
las vocales
*
LA VIDA
que deja pasar
la vida
es
la única que
tenemos
*
ENTIENDEN todo
sin rodeos
como si nada
y pasan a otra cosa
Les dicen jóvenes
La palabra nada les dice
*
CAVA
una fosa
con el remo
ha llegado
por fin
a Ítaca
*
AQUÍ había una pared
De este lado su cabeza
-del otro mis libros-
se golpeó hasta perder el sentido
Que lo tiraron al Cauca
-dijo la voz al otro lado de la línea-
pero que no lo torturaron
casi
Un día me fui
-para otro lado-
con mis libros
Ella hizo tumbar la pared
Quedaba aquí
A mi madre, Eugenia
A mi hermano José Gabriel, desaparecido en febrero de 1986.
*
AQUÍ YACE este cuerpo mío
que te es más fiel que mi alma
Medellín. Editorial Universidad de Antioquia. 2006. Págs. 12, 13, 14, 18, 24, 25, 28, 390 y 57.
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